viernes, 23 de diciembre de 2011

ENCUENTRO

Se asoma la noche
iluminando las escamas del pavimento.
Sus pasos van creciendo,
el tamaño de sus vísceras disminuye al verla.
Entre contorsiones y espasmos,
se hace presente la luna,
testigo de los silencios;
aquellos que se trasponen
y perpetúan el tiempo.
Nadie opina,
todos yacen en sus propias tumbas.
La sangre no se detiene,
circula,
mientras sus venas
 se agitan
ante la inmolación del alma.

jueves, 1 de diciembre de 2011

INSTRUCCIONES PARA VIVIR MÁS AÑOS

¡Precaución!
con las mujeres y los hombres,
con el placer y la carne,
con el aceite, la sal y las comidas grasas,
con asaltantes, policías y políticos,
con el amor y con el odio 
con las dudas,
con el prójimo,
con las intersecciones ,
con lo lineal y lo alterno,
con la confianza,
con calles y avenidas,
con olvidar las llaves,
con comer a deshora,
con insultar al vecino,
con caminar descalzo,
con las verduras sin lavar,
con las celebraciones,
con navidades y años nuevos (siempre hay accidentes)
con los niños,
con sus padres,
sus abuelos,
parientes cercanos y lejanos,
con sus propios amigos (evítelos)
con la abundancia,
con la miseria y el exceso.
Evite el rock and roll en todas sus variantes,
no se detenga a observar por más de dos minutos un elemento abstracto
y siga las instrucciones;
ante cualquier omisión,
virus, bacterias o cáncer,
se expandirán por su cuerpo sin clemencia.

Crea y aférrese ciégamente a la iglesia,
a cualquiera (los pecados son los mismos)
para que sea absuelto,
rápida y efectivamente,
de los daños causados a otros.
Expulse de su cabeza las tildes
y las frases largas,
mientras menos tiempo consagre al lenguaje
más saliva conservará para su vejez;
de modo, que cuando la expulse de su boca (elástica y paulatinamente),
a los ochenta y nueve años,
conseguirá una serie de beneficios por lástima.

Insisto, ¡tenga precaución!
al quedarse dormido (quizá no despierte)
al hervir agua,
al salir de su casa
y al devolverse.
Eluda toda conversación fortuita 
y obedezca, siempre obedezca,
no opine (los que decretan viven menos)
sólo asienta con la cabeza
y obedezca.

Evite las encuestas,
los momentos agradables e ingratos;
simplemente exista
y no se culpe,
no se culpe por nada,
mire su reloj
y siga avanzando.

Para concluir, tenga una excesiva precaución:
con las putas
con las puritanas,
con charlatanes, brujas y chamanes,
con monjas y curas,
con profetas y discípulos.
con los alcaloides,
con infusiones dudosas,
con lo inmaculado, lo inerte, lo mediocre y lo implacable,
con órdenes  y cumplidos,
con fechas y matrimonios,
con el humor y el sarcasmo.

Si fue precavido, tenga en cuenta este proceso:
al momento de cortar su lengua,
desplace  –súbitamente –  sus pies hacia el abismo;
cuando caiga,
no grite,
no se asuste,
si muere con miedo,
se disolverá en el acto.
Ni siquiera intente
quebrar su tráquea para simular el salto,
la oscilación de su cuerpo,
sólo detonará confusión y desconsuelo en su entorno.

Espere, limítese a esperar,
y no se impaciente,
a medida que avanza,
divisará la fosa.



Tefi Valdés